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Juliana Enríquez Marulanda, exalumna de la clase de 2017, pronto entrará a estudiar la carrera de odontología en la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts. Este gran logro nos lo relató desde Gainesville, Florida, donde está terminando su último semestre en la Universidad de la Florida. Espera graduarse en Ciencias Nutricionales con un certificado de honor llamado “CALS Honor Scholar”, mientras con emoción celebra la noticia de que ha ingresado al Harvard School of Dental Medicine.  

En su búsqueda por el mejor lugar para adelantar sus estudios, Juliana aplicó a 8 escuelas de Odontología y en todas fue aceptada con grandes becas entre las cuales estuvieron Harvard y la Universidad de Pennsylvania. 

“Fue un honor que las universidades más destacadas de los Estados Unidos me quieran para ser parte de su comunidad. ¡Fue algo muy emocionante! Definitivamente fue una decisión muy difícil escoger en cuál seguir. En realidad la universidad que me enamoró fue Harvard. Su misión de integrar la medicina y la odontología además de remover la distinción entre la salud oral y sistémica es algo que siempre he considerado muy valioso.”, dijo Juliana. 

La carta de aceptación de la Universidad de Harvard, firmada por el decano del Harvard School of Dental Medicine, William V. Giannobile, menciona los motivos que los impulsó a aceptar a nuestra exalumna. 

“El comité de admisión está muy impresionado con sus destacadas credenciales académicas, su fuerte motivación para desarrollar una carrera odontológica, sus habilidades interpersonales y su potencial de liderazgo.” 

¡Un proceso duro que vale la pena!

El proceso para acceder a una Facultad de Odontología en Estados Unidos es muy complejo. Cada año, miles de aplicantes muy calificados, de distintas partes del mundo, se presentan y solo unos pocos son aceptados. Con respecto a Harvard, esta universidad recibe más de 1000 aplicaciones anuales, y solamente entran 35 estudiantes por año al programa de odontología.

Para Juliana, hay ciertos ítems que se deben tener en cuenta para aplicar a instituciones como Harvard:

  • Mantener un buen historial académico siendo disciplinado y consistente.  
  • Sé holístico y participa de actividades que se salgan de lo académico. Importante involucrarse en organizaciones estudiantiles, aspirando a puestos de liderazgo, hacer servicio social, cultivar un hobby.  
  • Reflexiona sobre tu historia de vida preguntándote ¿qué te hace diferente? Sé consciente de que no eres igual a otros candidatos y convence a los comités de admisión de que tu historia (con los altibajos) te han traído a donde estás y que te ayudarán a convertirte en un dentista exitoso y empático en el futuro.

Un “early bird” que es amante de la cocina

A Juliana le encanta cocinar y leer como sus hobbies. “La cocina es donde puedo experimentar con distintos ingredientes y hacer creaciones deliciosas. Yo lo veo como mi espacio para hacer experimentos científicos comestibles.” Y sobre la lectura le permite ampliar sus conocimientos y perspectivas. “El último libro que me leí de autobiografía se llama ‘Black Man in a White Coat’. Es un libro importante que explora la discriminación racial en las profesiones de la salud. El autor te pone en su perspectiva para que tú, como próximo profesional de la salud, evites estas “microagresiones” raciales.” compartió Juliana.

Juliana se despierta muy temprano- pues se considera un “pájaro madrugador”- para pasear a su mascota y realizar ejercicios, actividades que la dejan llena de energía para empezar su rutina de estudios. Su mantra para esta rutina es “practice makes perfect” o la práctica hace al maestro. 

“Lo más importante es repasar las notas de clase y asegurarse de que entiendo todo perfectamente. Siempre trato de hacer conexiones conceptuales entre los distintos temas tratados.” 

Juliana puede rematar un largo día de estudio con una salida con sus roommates o simplemente ver una buena serie de Netflix.

Es interesante anotar que de su infancia, Juliana recuerda que sí creía en el Ratón Pérez.

“Cuando se me caía un diente me aparecian 2 mil pesos en mi mesa de noche'', relata Juliana quien al crecer en una familia de médicos, fue encantada por las ciencias y la salud pues empezaba a admirar la importancia de ayudar a los demás. 

Sin embargo, durante la orientación profesional que hizo en el Colegio se dio cuenta que la medicina no la llenaba. “Me faltaba lo artístico, esa creatividad de crear con tus manos e impactar positivamente a las personas a mejorar su imagen y autoestima.”

Y fue esa conclusión lo que inclinó la balanza en favor de la odontología.

“Siendo odontólogo, tú puedes curar a una persona y ayudarle a alcanzar la sonrisa de sus sueños. Leí en el libro ‘Teeth’ de Mary Otto, que los dientes son un espejo de salud y enfermedad, son un sistema de advertencia temprana, pero también, unos dientes que son simplemente sanos no cumplen con las demandas psicológicas de los pacientes.”

El Colegio me impulsó a llegar a donde estoy

Juliana reconoce el impacto que el Colegio tuvo en su vida profesional. Menciona que ha aplicado métodos de estudio que aprendió en el CCB para su carrera. 

“De hecho en una de mis clases de psicología IB en el CCB aprendí que el mejor método de aprendizaje es la categorización, ya que tu cerebro, al realizar conexiones de temas nuevos con temas pasados, le queda más fácil recordar esa información.”.

María del Pilar Marulanda, madre de Juliana, da las gracias al Colegio Colombo Británico pues considera que al estudiar en el CCB desde Jardín hasta 12°, como lo hizo Juliana, ha tenido una gran influencia en sus logros. 

“Consideramos que todos estos logros son producto de unas bases académicas bien estructuradas y muy bien aprovechadas. El Colegio le influenció en gran parte sus métodos de estudio, pensamiento crítico y organización. ¡Agradecemos muchísimo al CCB!”

Y nosotros le agradecemos a Juliana por ser embajadora del Corazón Colombo en su vida personal y profesional. ¡Eres un orgullo para el Colegio! 

 

Por: Valentina Magdalena y Mariana Riascos

Un informe de las Naciones Unidas del 2018 determinó que en el mundo se produce aproximadamente 400 millones de toneladas de desechos plásticos y solo 9% se recupera. La falta de conciencia colectiva y el excesivo consumo, ha vuelto este problema inescalable. Esta amenaza creciente y silenciosa sigue avanzando de forma acelerada y urge que la humanidad actúe en la búsqueda de soluciones sostenibles. Por esto, se les plantea una alternativa, la cual se encuentra al alcance de todos y contribuye al propósito de darle un mejor manejo a esta situación crítica. Les presentamos la Fundación Botellas de Amor. 

La Fundación Botellas de Amor ha combinado la ciencia, lo social y esta problemática mundial y ahora nos brinda una solución. Consiste en un acto de amor que busca transformar el problema de la disposición inadecuada de los plásticos en soluciones de vida, a través de la recolección de botellas llenas de residuos plásticos para convertirlos en perfiles (postes, tablas y varetas) que son utilizados en la construcción de parques infantiles, mobiliario urbano y viviendas, que serán donadas a comunidades de bajos recursos económicos. ¿Qué son las botellas de amor? Es una estrategia que permite que cada ser humano se responsabilice de los residuos plásticos que generan a diario, mediante el llenado de botellas plásticas de cualquier tipo (detergente, límpido, gaseosa, agua, entre otros) con empaques plásticos (arroz, lácteos, salsas, carnes frías, aseo, pitillos, tubo de la crema dental, mecatos, etc).

Si tú quieres ser un agente del cambio y aportar tu granito de arena para ayudar a reducir la huella de plástico, debes comenzar a crear tus botellas de amor. Estas son recolectadas por el momento en grandes superficies como el Centro Comercial Unicentro y en el Centro Comercial Calima. En estos sitios debes depositar tus botellas, que serán usadas para beneficiar a población vulnerable y hacer un cierre de ciclo efectivo de estos materiales que tanto contaminan. 

Como conclusión, los invitamos hacer parte de esta iniciativa que brinda una solución a esta crisis que enfrentamos. Participando, no solo le darás una segunda vida al plástico ayudando a que la contaminación disminuya y ayudando a evitar la extinción de algunas especies marinas, sino que también contribuirás a una obra social brindando hogar a familias con escasos recursos. Así que, ¿Qué esperas para hacer parte de este proyecto? ¡Comienza a hacer tus botellas de amor y ayúdanos a hacer de este, un mejor mundo!

¿Qué residuos se pueden depositar en las botellas de amor?

Se puede llenar con todo tipo de empaques plásticos flexibles de uno o múltiple usos como: Pitillos, mezcladores, tubos de cremas, cepillos de dientes, mangos de máquinas de afeitar, lapiceros plásticos, empaques de mecato metalizadas o plásticas, bolsas de comida para mascotas, envolturas de dulces, bolsas de leche, carne o/y pescado, tapas de envases, papel plástico de cocina, vinipel, papel chicle, etc. 

¿Que no se puede meter en la botella?

Aluminio, icopor, tetra pack, y latex.

¿Los empaques deben estar lavados y secos? 

No es necesario, con eliminar los restos es suficiente. Aunque para evitar malos olores durante el llenado de la botella se pueden jugar y dejar escurrir. 

Para más información pueden seguir a Botellas de Amor en sus redes sociales:

Instagram: botellasdeamor_fundacion

Facebook: https://m.facebook.com/botellasdeamorcolombia/?__nodl&refsrc=http%3A%2F%2Fwww.google.com%2F&ref=external%3Awww.google.com&_



Miguel Ángel Herrera, estudiante de Bachillerato afirmaba que desde hace 5 meses no jugaba baloncesto. Esa racha por fin terminó el pasado sábado 21 de noviembre con la reapertura de la Escuela de Deportes. Ahora nuestros estudiantes tienen acceso todos los sábados hasta el 12 de diciembre para disfrutar un buen entrenamiento de fútbol, gimnasia, baloncesto y voleibol.

“La Escuela de Deportes es igual de importante que los estudios ya que dejan crecer a una persona mental y físicamente” dijo Miguel Ángel.

“El deporte es clave en la formación de nuestros estudiantes y por eso quisimos volver a retomar la escuela como parte fundamental de su crecimiento”. mencionó Diego Bernal, Asistente del Programa de Extracurriculares del CCB.

Alrededor de 70 estudiantes de primaria y bachillerato fueron inscritos para esta primera fase del retorno de la Escuela de Deportes, y se ha visto el compromiso de los estudiantes, padres y los profesores de dar continuidad al proyecto haciendo uso de los protocolos de bioseguridad. 

Para Nohelia Bonilla, Coordinadora del Programa de Extracurriculares, regresar los sábados es muy emocionante.

“Ver de nuevo a nuestros alumnos en las diferentes modalidades, participando activamente, acatando los protocolos de bioseguridad y con una inmensa felicidad de interactuar de nuevo con sus compañeros y profesores es muy gratificante”.  

¡Estamos muy contentos y nos sentimos afortunados de estar nuevamente trabajando en el proyecto de incentivar el deporte en nuestros estudiantes! 

 

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